Lo que necesito es algo que me permita escribir cómodamente en cualquier lugar. El teléfono es un avance, pero ciertamente no es suficiente. Soy demasiado lento con él. O tal vez sea cosa de acostumbrarme. Supongo que tendré que probar usándolo más. Aunque sea escribiendo cosas como ésta, que de todas formas es mejor que nada.
No se como se llama este conchasumadre que habla a esta hora en la radio, pero es una joya pequeñoburguesa y a los colectivomen parece encantarles. Eso o tengo mala suerte con la radio.
Suena The Shins, Oh Inverted World.
Zeitgeist, el Proyecto Venus, TED, Humanitad, Exemplar Zero y tantos otros. Miles y millones de personas intentando hacer del mundo un lugar mejor, usar soluciones humanas para resolver los problemas de los humanos, frenar la destrucción de la tierra y la matanza de los hombres, detener el sufrimiento, cambiar el modelo, solucionar, arreglar, reparar, transformar. Miles y millones de personas que no han logrado nada, y nunca van a lograr nada.
En esencia, lo que necesitamos saber es lo siguiente: Si quisiéramos, y trabajaramos en conjunto para lograrlo, todos y cada uno de nosotros, en todos los lugares del mundo, podríamos ser felices. Ilimitada e irrestrictamente felices, para siempre. No hablo de ciencia ficción, ni siquiera se trata de nada nuevo: Las soluciones están pensadas y discutidas, las tecnologías existen hace años, los recursos están disponibles, el único tope somos nosotros mismos. Nosotros, los humanos, con nuestras estructuras y tradiciones, prejuicios, miedo, odio, violencia, política, abuso, egoísmo. Nosotros, que mostramos discriminación y clasismo a todos los niveles pero nos indignamos si nos llega a pasar directamente. Nosotros, que encontramos normal el sufrimiento, que aceptamos cosas que no tendríamos por qué aceptar, que estamos encerrados en nuestra creación misma, que no tenemos salida, que no podemos hacer nada, que no queremos hacer nada.
Ése es el verdadero espíritu de la época: El miedo a la muerte, al sufrimiento, a la pobreza, a la segregación, a la soledad. El miedo a un sistema que se encarga de enfrentarnos unos contra otros y la rabia que sentimos, esa rabia que apuntamos hacia todo, hacia la primera persona con la que podamos desquitarnos. Somos criados en y para la violencia, el odio, y el resentimiento.
No nos ha servido de nada la conciencia del mundo, no hemos querido verlo como un conjunto de sistemas interrelacionados, lo único que hacemos es destruirlo, y eso es exáctamente lo que vamos a seguir haciendo: Destruyendo todo. Siempre habrá alguna buena razón, siempre una dificultad, siempre una traba, una transición, un “así es la vida”, un “es lo que hay” para justificar lo injustificable: El sufrimiento y la devastación.
La única forma de mantener el sistema imperante en el mundo es manteniendo el sufrimiento. La única forma de acabar con el sufrimiento es acabando con las estructuras que nos mantienen encerrados en este sistema: Dinero, tradiciones, religión, poder, política. La únca forma de acabar con el sufrimiento en el mundo es cambiando la forma en que vemos el mundo. Vivimos en una sociedad global basada en el sufrimiento. El sufrimiento de muchos para mantener a como dé lugar la felicidad de unos pocos. En este mundo que hemos creado hasta la felicidad depende del sufrimiento. Y no vamos a hacer nada al respecto. Nunca. Vamos a morir sufriendo. Mejor sufrir toda la vida el calvario conocido que arriesgarse a cualquier otra posibilidad.
No se si la culpa es mía, del sitio o de la gente, pero la cosa es que cada vez encuentro menos cosas que me interesen en Twitter, o cada vez hay más ruido y lo que me interesaba cada vez se nota menos. Ahora lo único que logro es distraerme de mala forma, por que las buenas distracciones también están en otros lugares. El problema es que sigo entrando, por lo menos algunas veces al día, solo por entrar, por ver, por que si, por que estoy acostumbrado. Estoy tan acostumbrado que trato de escribir otra cosa y lo único que tengo son twitts.
Necesito romper la barrera mental de pensar en pocos caracteres, de consumir la información en pocos caracteres. ¿Qué va a pasar cuando hasta las conversaciones sean cortitas y sintéticas, por que no podemos concentrarnos más de 2 minutos? Idiocracy.
El diseño y la programación me han enseñado que para conseguir un buen resultado se necesita tiempo -todo el disponible- y concentración. Si no podemos leer un texto de 1000 caracteres de corrido, probablemente nunca lleguemos a crear nada que valga la pena. ¿Será realmente que al acelerar tanto nuestra forma de vida en nombre de la eficiencia nos estamos cerrando a todo lo duradero, a todo lo que requiera un esfuerzo? ¿Se acabará la creación que no sea automática?
Es que Twitter, claro, es un reflejo. Un reflejo de nosotros, montones de personas que pasan día tras día encerrados cumpliendo funciones que nos son asignadas, así simplemente. No podemos desconectarnos suficiente tiempo como para hacer algo significativo, no existe el ocio, no hay tiempo para pensar más que en lo cotidiano, lo inmediato, no podemos permitirnos distracciones de más de 140 caracteres por que, verás, hay plazos importantísimos que cumplir.
¿Se habrán sentido así todas las épocas, tan cerca del límite de lo soportable? Parece que realmente no hemos aprendido nada.
Últimamente me pasa que pienso en tuitear algo, entro al sitio, leo un par de cosas y se me quitan todas las ganas de compartir algo con ellos. Se me llega a olvidar eso tan inmensamente divertido y maravilloso que les quería contar.
No se quienes son y no quiero que sepan quien soy, no quiero reírme con ellos, no quiero leerlos. Creo que no sirvo para las redes sociales.
Ha cer me car go.
No puedo
evitar
ser puro
discurso.
«Footage of the Tunisian and Egyptian democratic revolutions mixed with timelapses and set to Carl Sagan reading from his book “Earth – The Pale Blue Dot.”»
Visto por ahí en Youtube.
Todos lo hemos dicho más de alguna vez, y lo hemos escuchado varios millones: Por lo menos ya es X hora y pronto me puedo ir para la casa.
¿Será que vivimos vidas tan miserables que nos alegra que se acaben? ¿Y si mejor dejamos de cagarnos de susto y hacemos algo al respecto?

Ayer, en el centro.


Tomando whisky.







Fuimos a ver a la virgen hace un par de domingos. Compramos una postal.
“Cuando cumplí 10 años nadie me dio mi primer pokemon. A los 11 no me llegó la carta de Hogwarts. A los 16 no me convertí en jinete de dragón, y a los 20 nadie me otorgó el grado de jedi. Si cuando cumpla 30 no viene Morfeo a decirme que soy el elegido, tal vez me plantee madurar.”
Visto en un estado de Google Chat y publicado acá por que no cabía en twitter.